News 23 de September de 2026

LABOFAM presentó primeros resultados de estudio sobre modalidades de trabajo flexibles, conciliación y cuidados

  • El Núcleo Milenio en Política Laboral y Vida Familiar y Colectiva, LABOFAM, albergado en el Departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, presentó en Valparaíso los resultados preliminares de la primera ola de su encuesta longitudinal. El estudio busca comprender cómo las recientes transformaciones de la legislación laboral se relacionan con la vida laboral, familiar y colectiva de trabajadores y trabajadoras.

El viernes 4 de septiembre, el Núcleo Milenio en Política Laboral y Vida Familiar y Colectiva, LABOFAM, presentó en la Universidad de Valparaíso los primeros resultados de su encuesta sobre los efectos de las leyes laborales vinculadas con la jornada de trabajo y la conciliación entre la vida laboral, familiar y colectiva.

La investigación aborda este fenómeno desde tres áreas interrelacionadas: las relaciones laborales y la participación sindical; la vida familiar y la organización doméstica; y la participación política y comunitaria. Para ello, LABOFAM desarrolla una metodología longitudinal que combina componentes cuantitativos y cualitativos y distintas técnicas de investigación. “Esta encuesta para nosotros es muy importante porque es parte fundamental de nuestro proyecto de investigación. Lo que hicimos fue encuestar a personas trabajadoras para entender qué estrategias utilizan actualmente para poder facilitar la conciliación entre su vida laboral y su vida familiar”, explicó el director de LABOFAM, Pablo Pérez.

El académico agregó que la investigación también busca indagar en “qué rol cumplen los sindicatos en estos espacios de conciliación y en qué medida cumplen un rol fundamental en la posibilidad que tienen los y las trabajadoras de conciliar su vida laboral y familiar”.

Esta primera medición consideró a 2.024 personas. La encuesta estuvo dirigida a trabajadores y trabajadoras sin cargos de jefatura y con al menos un hijo o hija menor de 14 años. Su marco muestral se construyó a partir de empresas medianas y grandes sindicalizadas del sector servicios en las cuatro regiones seleccionadas para el estudio: Valparaíso, Metropolitana, Maule y Ñuble, y el trabajo de campo se desarrolló entre marzo y agosto de 2026.

La encuesta analiza siete Modalidades de Trabajo Flexibles relacionadas con tres normativas: la Ley de Conciliación de la Vida Laboral, Familiar y Personal (N°21.645), la Ley de reducción de la jornada laboral a 40 horas (N°21.561) y la Ley de Trabajo a Distancia (N°21.220). Entre las modalidades estudiadas se encuentran el teletrabajo por labores de cuidado no remunerado, los horarios flexibles de entrada y salida, los permisos especiales para interrumpir la jornada y distintas alternativas para modificar o redistribuir temporalmente el tiempo de trabajo.

Pérez destacó además que esta medición constituye solo el punto de partida del estudio. “La encuesta es la primera ola de un conjunto de encuestas que nosotros vamos a aplicar de manera panel, con el objetivo de ir viendo cómo las percepciones que tienen las personas sobre su trabajo y sobre la conciliación entre la vida laboral y familiar van cambiando a lo largo del tiempo”, explicó.

Primeros resultados: flexibilidad laboral, conciliación y cuidados

Los resultados preliminares muestran diferencias importantes en la utilización de las distintas MTF. La alternativa más utilizada por las personas encuestadas corresponde a los permisos especiales para interrumpir la jornada, con un 29%, seguida por el uso del feriado legal durante vacaciones escolares (19%), los horarios flexibles de entrada y salida (16%) y la redistribución de la jornada (13%). El trabajo a distancia o teletrabajo alcanza un 8% de utilización. Estas modalidades no son excluyentes entre sí.

La encuesta también indagó en las respuestas de los empleadores frente a solicitudes de flexibilidad. Entre quienes solicitaron permisos especiales para interrumpir su jornada, 66% señaló que su solicitud fue aceptada sin cambios y 27% que fue aceptada con modificaciones que cumplieron sus expectativas. En el caso del trabajo a distancia o teletrabajo, las cifras fueron de 59% y 28%, respectivamente.

Los datos permiten además aproximarse a la relación entre estas modalidades y la percepción de conciliación. En una escala de 0 a 10, la satisfacción promedio de las personas encuestadas con el equilibrio entre trabajo y vida familiar alcanza 5,6 puntos, con resultados prácticamente similares entre hombres (5,6) y mujeres (5,5).

Al observar los resultados según la modalidad utilizada, quienes accedieron a trabajo a distancia o teletrabajo registran un promedio de satisfacción de 6,7 puntos, el más alto entre las alternativas analizadas. Le siguen el horario flexible de entrada y salida, con 6,2, y la reducción transitoria de jornada durante vacaciones, con 6,1. Como se trata de resultados preliminares, estos datos expresan asociaciones observadas en esta primera medición y no permiten, por sí solos, establecer relaciones causales.

En este sentido, uno de los hallazgos preliminares planteados por el equipo es que las MTF “parecen impactar positivamente en la percepción que se tiene de la conciliación trabajo-familia”. Asimismo, el análisis señala que las organizaciones sindicales parecen cumplir un rol importante en una utilización más favorable de algunas modalidades, como el teletrabajo.

Sin embargo, los resultados sobre la organización de los cuidados muestran una dimensión que complejiza esta relación. Durante una semana habitual, 73% de las personas encuestadas identifica a la madre corresidente entre quienes se encargan principalmente del cuidado de niños y niñas del hogar, mientras 38% menciona al padre corresidente. Frente a una situación de enfermedad, las cifras llegan a 79% y 40%, respectivamente.

Estos resultados fueron abordados durante la jornada en la intervención de Clarisa Hardy, directora y coordinadora ejecutiva del Centro de Estudios para la Gestión Pública (CEGEP), quien destacó la importancia de contar con evidencia para observar cómo las leyes se traducen efectivamente en las condiciones de vida de las personas. “Uno puede apreciar por los primeros datos que hay de este estudio que efectivamente hay elementos de satisfacción mayor, pero que, sin embargo, las cargas de trabajo familiar, doméstico y de cuidado siguen depositadas mayormente en los hombros de las mujeres”, sostuvo Hardy.

A su juicio, esta evidencia resulta especialmente relevante para evaluar y perfeccionar las políticas públicas. “Tener este tipo de evidencias para poder incidir en qué medidas hay que adoptar para asegurar que las legislaciones que tuvieron este propósito lo cumplan efectivamente y particularmente para las mujeres es muy relevante”, agregó.

Del cambio legislativo a la vida cotidiana

La encuesta incorpora además una dimensión política, orientada a conocer cuánto saben las personas sobre las leyes recientemente implementadas y a quiénes atribuyen responsabilidad por su aprobación, considerando también las variaciones según ideología política.

Los resultados muestran diferencias relevantes en el nivel de conocimiento de las tres normativas estudiadas. Mientras 90% declara haber escuchado hablar de la Ley de reducción de la jornada laboral a 40 horas, 60% conoce la Ley de Trabajo a Distancia y 52% la Ley de Conciliación de la Vida Laboral, Familiar y Personal.

Precisamente, entre los hallazgos preliminares del estudio, LABOFAM identifica que tanto el conocimiento de estas leyes como la responsabilidad atribuida a quienes consiguieron aprobarlas varían de acuerdo con factores como la ideología política.

La presentación de resultados dio paso al panel “Trabajo, cuidados y corresponsabilidad: desafíos para una mejor conciliación de la vida laboral, familiar y colectiva”, que reunió distintas miradas para discutir los desafíos que plantea la implementación de estas transformaciones.

Una de sus participantes fue Violeta Flores, dirigenta, profesora e investigadora de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Valparaíso y presidenta de la AFA UV, quien valoró especialmente la posibilidad de seguir longitudinalmente la implementación de las normativas. “Estudiarla, y especialmente con la profundidad que están haciendo y con este proceso longitudinal, nos ayuda a ver la trazabilidad de su implementación y, por otro lado, nos aporta no solamente a la política en materia de ir mejorando su implementación, sino que al mundo del trabajo”, afirmó.

Flores destacó además la importancia de observar estos procesos desde las organizaciones sindicales y las experiencias concretas de trabajadores y trabajadoras, en un escenario donde, señaló, existen desafíos para que las nuevas normativas sean implementadas adecuadamente y contribuyan de manera efectiva a la conciliación y a la participación de las mujeres en el trabajo.

En la apertura de la actividad, el Vicerrector de Investigación e Innovación de la Universidad de Valparaíso, Fuad Hatibovic, relevó el aporte de las ciencias sociales para comprender qué ocurre una vez que las transformaciones legislativas entran en contacto con la vida cotidiana. “No basta con saber qué establece la política pública, necesitamos comprender qué produce esa política pública en la vida de las personas”, sostuvo Hatibovic. En esa línea, destacó el carácter longitudinal de la investigación de LABOFAM, que permitirá observar procesos y comparar distintos momentos para comprender efectos que no necesariamente son inmediatos.

Para el Vicerrector, este tipo de investigación expresa además el aporte que las ciencias sociales pueden realizar al “diseño, seguimiento y evaluación de mejores políticas públicas”, junto con el valor de los Núcleos Milenio como instrumentos capaces de articular capacidades entre instituciones y disciplinas y sostener agendas de investigación que requieren continuidad.

Con esta primera ola, LABOFAM inicia una etapa de seguimiento que permitirá observar cómo evolucionan las experiencias y percepciones de trabajadores y trabajadoras frente a las transformaciones de la legislación laboral. El Núcleo busca así generar evidencia que conecte los cambios normativos con sus consecuencias concretas en el trabajo, los cuidados, la vida familiar y la participación colectiva, contribuyendo desde las ciencias sociales a la comprensión y evaluación de las políticas públicas.